lunes, 21 de junio de 2010

Enseñanzas de la Naturaleza


Enseñanzas de la Naturaleza

Podemos decir que la gran lección que nos transmite la Naturaleza es que la adaptación es el principio básico de la felicidad. Una adaptación entendida en un doble movimiento: transformación y cambio de uno mismo, y de la circunstancia que ha producido el desequilibrio y la angustia. Repasemos las tres lecciones más importantes:

1. Conseguir la armonía dentro de la diversidad

Es la lección principal: la lluvia y el sol, la montaña y la llanura, el día y la noche, el frío y el calor, configuran un conjunto diverso, pero armónico. En eso consiste la felicidad: en la capacidad de armonizar las situaciones más diversas: vida y muerte, salud y enfermedad, alegría y tristeza. Si lo diseccionamos y nos quedamos con un sólo aspecto (generalmente el más negativo) facilitaremos la aparición de vivencias adversas: depresión, ansiedad, etc.

2. La necesidad del ritmo

En la Naturaleza no existe el estrés: todo está medido y programado, incluso los grandes fenómenos climáticos: “después de la tempestad, viene la calma”. Deberíamos copiar ese movimiento rítmico de la Naturaleza. El hombre, por contra, a veces no sabe parar y solamente descansa con más trabajo. Incluso su contacto con la propia Naturaleza lo convierte en trabajo y en definitiva en estrés. Un ejemplo: la persona que en los fines de semana se marcha a la casa que tiene en el campo, pero no disfruta ni del sol ni del paisaje, pues tiene que podar los árboles, cortar el césped, plantar unos rosales y todo ello en un tiempo récord, pues hay que volver pronto para no encontrar la caravana de regreso. Esa persona se ha puesto en contacto con la Naturaleza pero lleva el mismo traje de la gran ciudad: las prisas.

3. Todo es aprovechable

En la Naturaleza no existen “buenos” ni “malos”. Todo está al servicio del universo, en general. Tanto el águila imperial, como el pajarillo del bosque, o el gusano de seda, todos son necesarios para mantener el equilibrio ecológico. Cada uno de nosotros tenemos una misión que cumplir en este gran universo que es la Tierra: nadie es imprescindible, pero todos somos necesarios para que el universo humano siga adelante. El gran reto es que cada uno de nosotros debe encontrar su sitio y comenzar a elaborar su propia felicidad, ya sea en el campo o en la gran ciudad.

Por Emilio Carrillo

1 comentario:

  1. Interesante. Hay que aprender a ser feliz, vivir la misión: el para qué se está... Vivir
    atento a los acontecimientos, realidades del día a día...Dejar la rutina, buscar lo nuevo bueno sano bello. Vivir cada momento lo mejor posible...

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