sábado, 17 de abril de 2010

UN CLAVO SACA OTRO CLAVO

Hubo una vez un hombre que no tenía pinzas y necesitaba
sacar un clavo de una gruesa tabla de madera. Pasó mucho rato pensando la manera de sacarlo y cuando iba a desistir se le ocurrió una idea.
Tomó otro clavo y la clavó sobre la punta del que quería sacar
y de esta forma el primer clavo salió del otro lado de la tabla.


A veces tenemos un odio, un dolor, un resentimiento que hemos estado tratando de sacar de nuestros corazones y no hemos podido por lo arraigado y profundo que se encuentra.


Existen otros clavos que podemos usar para sacar
esos primeros que nos lastiman tanto:


* El rencor con el Perdón...


* El odio con el Amor...


* La tristeza con la Alegría...


* La inseguridad con la Confianza...


* La ira con la Paz...


* La auto lástima con la Aceptación...


Y tú... ¿cuál es el "clavo" que no has podido sacar?...


¡No importa cuál sea, debes saber que tú no tienes
por que tenerlo clavado!


Si tú te abandonas en el Señor,
si tú sueltas los procesos de la vida que te crean
depresiones, preocupaciones, angustias, rabias, esos acontecimientos que llamas 'problemas' y que no son otra cosa que enseñanzas, verás como las cosas sí tienen solución, verás como le encuentras una rápida salida; sólo porque no los conviertes en el 'eje de tu vida'.

Si lo ves así y dejas de llamarlo problema, ya has ganado el 50% del trabajo.

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