lunes, 6 de diciembre de 2010

EL AMOR Y LA PACIENCIA




Nada nutre más al amor que la paciencia.
Es la cualidad que nos ayuda a esperar, entender y tener esperanzas.
A veces parece quedar olvidada en un mundo que avanza a doble velocidad.
La paciencia significa mantener la serenidad y la contemplación frente a las desilusiones y los fracasos.

No obstante, queremos acción, queremos soluciones, queremos respuestas. Y queremos que lleguen inmediatamente. Esta filosofía es la responsable de juicios apresurados, que causan mucho dolor y desesperación innecesarios.

En el amor, las respuestas más importantes llevan tiempo, y ese tiempo debe estar lleno de esperanzas y vacío de presiones.

Muchos problemas son sólo sombras que generalmente desaparecen si se tiene paciencia.

Aquellos que realmente aman aprendieron a enfrentar los tiempos difíciles con alegría.

El premio más grande de la paciencia es el amor duradero.

AUTOR DESCONOCIDO

sábado, 30 de octubre de 2010

PACTO DE ALMAS



Con cada persona que forma parte de nuestra vida establecemos un acuerdo de almas.

Esto significa que, mucho tiempo atrás, en el reino de las almas, prometimos tener un encuentro especial, compartir la vida,modelar la experiencia, completar otra alma, al unirnos con ella en esta vida terrenal.

Los acuerdos entre las almas son compromisos para el crecimiento del alma en conjunción con otra. De esta manera, emprendemos el viaje hacia un estado de conciencia y apertura total que los místicos denominan “iluminación” .

Estos compromisos son el motivo por el cual, en ocasiones, sentimos una extraña conexión con otra persona; otras veces, no entendemos que alguien con carácter difícil forme parte de nuestra vida, o nos preguntamos simplemente por qué recorremos la vida junto a alguien, como si existiera un acuerdo tácito que a su vez puede terminarse abruptamente.

Como miembros de esta comunidad de almas reunidas en la vida sobre la Tierra,hemos acordado no sólo recordar a los demás sobre el estado puro original, sino también realizar todo lo posible dentro de la existencia humana, infinitamente cambiante, con el fin de asegurar el crecimientode nuestra propia alma y las de los demás.

Algunas personas vienen al mundo para ser bellas y fuertes, otras para ser complicadas o raras; algunas para morir jóvenes y enseñarnos a travésde la desolación de tan terrible pérdida; otras, para vivir muchos años e instruirnos mediante su sabiduría. Sin embargo, no importa cuál sea nuestro rol, todos formamos parte de este gran destino espiritual que principalmente consiste en recordar nuestra esencia eterna y dirigirnuestros actos hacia la unión final.

Es así que a cada persona que conocemos, en situaciones buenas o terribles, breves o duraderas y cada relación de la que formamos parte representan una pequeña escena en el eterno conjunto humano, cuyo fines el desarrollo del alma.

Al advertir esto, uno podrá asombrarse y comprender que cada persona presente en nuestra vida tiene un importante propósito: el de entrar encontacto con nuestra alma y hacerla crecer; que cada relación existe para agudizar la conciencia de nuestra alma.

Así, ya nadie nos resulta extraño, ninguna relación puede verse comoun error o un fracaso.

A la luz del Espíritu, comprendemos que estamos cumpliendo nuestro rol, en miras a la realización de un plan perfecto y eterno.



De Liliana Calleja a través de Daniel Herber de Reiki Internaciona

domingo, 26 de septiembre de 2010

Me declaro vivo, de Chamalú, indio quechua


Saboreo cada acto. Antes cuidaba que los demás no hablaran de mí, entonces me portaba como los demás querían y mi conciencia me censuraba. Menos mal que a pesar de mi esforzada buena educación siempre había alguien difamándome. ¡ Cuánto agradezco a esa gente que me enseñó que la vida no es un escenario!. Desde entonces me atreví a ser como soy. He viajado por todo el mundo, tengo amigos de todas las religiones; conozco gente extraña: católicos, religiosos pecando y asistiendo a misa puntualmente, pregonando lo que no son, personas que devoran al prójimo con su lengua e intolerancia, médicos que están peor que sus pacientes, gente millonaria pero infeliz, seres que se pasan el día quejándose, que se reunen con familia o amigos los domingos a quejarse por turnos, gente que ha hecho de la estupidez su manera de vivir.

El árbol anciano me enseñó que somos lo mismo. La montaña es mi punto de referencia: ser invulnerable, que cada uno diga lo que quiera yo sigo caminando indetenible. Soy guerrero, mi espada es el amor, mi escudo el humor, mi hogar la coherencia, mi texto la libertad. Si mi felicidad resulta insoportable, discúlpenme, no hice de la cordura mi opción. Prefiero la imaginación a lo indio, es decir inocencia incluida. Quizás, solamente teníamos que ser humanos. El que tú no veas los átomos, no significa que no existan. Por eso es muy importante que sea el Amor lo único que inspire tus actos. Sin Amor nada tiene sentido, sin Amor estamos perdidos. Sin Amor corremos elriesgo de estar de nuevo transitando de espaldas a la luz. En realidad solo te hablo para recordarte la importancia detrás de las palabras, no soy un sabio, solo un enamorado de la vida.

El silencio es la clave; la simplicidad es la puerta que deja fuera a los imbéciles. La gente feliz no es rentable, con lucidez no hay necesidades innecesarias. No es suficiente querer despertar , sino despetar. La mejor forma de despertar es hacerlo, sin preocuparse porque nuestros actos incomoden a quienes duermen al lado..

Recuerda que el deseo de hacerlo bien será una interferencia. Es más importante amar lo que hacemos y disfrutar de todo el trayecto. La meta no existe, el camino y la meta son lo mismo. No tenemos que correr hacia ninguna parte, sólo saber dar cada paso plenamente.

No, no te resistas, ríndete a la vida. Quien acepta lo que es y se habilita para hacer lo que puede encarna las utopías y lo imposible se pone a disposición. La mejor manera de ser feliz es : "ser feliz".
Reconstruye tu raíz y saborea la vida. Somos como peces de mares profundo si salimos a la superficie reventamos. La frivolidad y la intrascendencia condenan la vida a la muerte. Cuando somos más grandes que lo que hacemos, nada puede desequilibrarnos; pero cuando permitimos que las cosas sean más grandes que nosotros, nuestro desequilibrio está garantizado.

El corazón está en emergencia por falta de amor. Hay que volver a conquistar la vida, enamorandonos otra vez de ella. Nuestro potencial interior aflora esponténeamente cuando nos dejamos en paz. Quizá solo seamos agua fluyendo, el camino nos lo tenemos que hacer nosotros. Más no permitas que el cauce esclavice al río, no sea que en vez de camino tengas una carcel.

La infelicidad no es un problema técnico, es el resultado de haber tomado el camino equivocado.

Amo mi locura que me vacuna contra la estupidez.
Amo el amor que me inmuniza ante la infelicidad que pulula por doquier, infectando almas y atrofiando corazones.

El amor es, a nivel sutil, la esencia de nuestra instancia inmunológica. La gente está tan acostumbrada a complicarse que rechaza de antemano la simplicidad.
La gente está tan acostumbrada a ser infeliz que la sensación de felicidad le resulta sospechosa.

La gente está tan reprimida que la espóntanea ternura le incomoda y el amor le inspira desconfianza.
Hay cosas que son muy razonables, objetivas y ... apestan.
Ya no podemos perder el tiempo en seguir aprendiendo técnicas espirituales cuando aún estamos vacios de amor.
Quienes no están preparados para escuchar tienen la recompenza de no enterarse de nada.

Disfruta de lo que tienes, recibe lo que venga, crea e inventa lo que necesites, haz sólo lo que puedas, y fundamentalmente celebra lo que tengas.
La vida es un canto a la belleza, una convocatoria a la transparencia.
Cuando esto lo descubras desde la viviencia, el viento volverá a ser tu amigo, el árbol se tornará en maestro y el amanecer en ritual.

La noche se vestirá de colores, las estrellas hablarán el idioma del corazón y el espíritu de la tierra reposará otra vez tranquilo.
¡ME DECLARO VIVO!

viernes, 23 de julio de 2010

Sobre la importancia de decir que NO


Sobre la importancia de decir que no
Por Paulo Coelho


"Hitler pudo perder la guerra en el campo de batalla, pero terminó ganando algo", dice M. Halter. "Porque el hombre del siglo XX creó el campo de concentración y resucitó la tortura, mostrando a sus semejantes que es posible cerrar los ojos a las desgracias de los demás hombres".
Tal vez tenga razón: hay niños abandonados, civiles masacrados, inocentes en las cárceles, ancianos solitarios, alcohólicos en el fango, locos en el poder.
Pero tal vez no tenga tanta razón: existen los guerreros de la luz, nunca toleran lo inaceptable.


Las palabras más importantes en todas las lenguas son palabras pequeñas. "Sí", por ejemplo. "Amor", "Dios". Son palabras que salen con facilidad, y que llenan espacios vacíos de nuestro mundo.

No obstante, hay una palabra, también pequeña, que nos cuesta decir.

"No".

Y nos sentimos generosos, comprensivos, educados. Porque el no tiene fama de maldito, de egoísta, de poco espiritual.

Cuidado con esto. Hay momentos en los que, al decir "sí" a los otros, uno se está diciendo "no" a sí mismo.

Todos los grandes hombres y mujeres del mundo fueron personas que, en lugar de decir "sí", dijeron un NO rotundo a todo lo que no era acorde con un determinado ideal de bondad y crecimiento.

Los guerreros de la luz se reconocen por la mirada. Están en el mundo, forman parte del mundo, y al mundo fueron enviados sin alforja y sin sandalias. Muchas veces son cobardes. No siempre actúan correctamente.

Los guerreros de la luz sufren por tonterías, se preocupan por cuestiones mezquinas, se consideran incapaces de crecer. Los guerreros de la luz de vez en cuando se creen indignos de cualquier bendición o milagro.

Los guerreros de la luz se preguntan con frecuencia qué están haciendo aquí. Muchas veces encuentran que su vida no tiene ningún sentido.

Por eso son guerreros de la luz. Porque se equivocan. Porque preguntan. Porque continúan buscando un sentido. Pero, sobre todo, porque son capaces de decir que no frente a lo que resulta inaceptable.

A menudo nos pueden tildar de intolerantes, pero es importante abrirse y luchar contra todo y contra todas las circunstancias, si estamos frente a una injusticia o una crueldad. Nadie puede permitir que, a fin de cuentas, Hitler haya establecido un modelo que pueda reproducirse porque la gente sea incapaz de protestar. Y para reforzar esta lucha, es bueno no olvidar las palabras de John Bunyan, autor del clásico Pilgrim´s Progress:

"Aunque haya pasado por todo lo que he pasado, no me arrepiento de los problemas en los que me metí, porque fueron éstos justamente los que me trajeron adonde quería llegar. Ahora, ya cerca de la muerte, todo lo que tengo es esta espada, y se la cedo a todo aquel que quiera proseguir su peregrinaje".

"Llevo conmigo las marcas y cicatrices de los combates, que son testigos de lo que viví, y recompensas de lo que conquisté. Son estas queridas marcas y cicatrices las que van a abrirme las puertas del Paraíso".

"Hubo una época en la que viví escuchando historias de bravura. Hubo una época en la que viví apenas porque tenía que vivir. Pero ahora vivo porque soy un guerrero, y porque quiero estar un día en la compañía de Aquél por quien tanto luché".

En definitiva, las cicatrices son necesarias cuando luchamos contra el Mal Absoluto, o cuando debemos decir que no a todos aquellos que, a veces con la mejor de las intenciones, intentan estorbar el camino que conduce a nuestros sueños.

miércoles, 7 de julio de 2010

VIVIR LA PERDIDA

VIVIR LA PERDIDA
Jorge Bucay


Detrás de cada cambio importante hay una pérdida para elaborar, aún detrás de aquellos cambios que implican modificaciones positivas. Cada vez que algo llega, desplaza lo anterior, que deja de ser.

Y este cambio, sea interno o externo, conlleva un proceso de elaboración de lo diferente, una adaptación a lo nuevo, aunque sea para mejor. Mejorar también es perder.



Como su nombre indica, los duelos… duelen. Y no se puede evitar que duelan. El hecho concreto de pensar que voy hacia algo mejor que aquello que dejé es muchas veces un excelente premio de consuelo, que de alguna manera compensa con la alegría de esto que vivo, el dolor que causa lo perdido. Pero aunque compensa, no evita, aunque aplaca, no cancela, aunque anima a seguir…. no anula la pena.



Inicialmente puede que pasemos por una etapa de incredulidad, que nos sintamos confusos, que neguemos la pérdida. Hay que permitirse sentir el dolor plenamente porque el permiso es el primer paso de este camino y ningún camino se termina si antes no se comienza a recorrerlo. Es normal explotar desesperadamente, sentir furia, enojarse buscando a quien culpabilizar, y acabar sintiéndonos nosotros mismos culpables por todo lo que podríamos haber evitado o haber hecho. La impotencia nos causa desolación, nos damos cuenta de que las cosas no van a volver a ser como eran y no sabemos con certeza pronosticar de qué manera van a ser.


Son momentos de tristeza, de miedos e incertidumbres. Hasta que decidimos transformar la energía ligada al dolor en una acción, lograr que mi camino me lleve a algo que de alguna manera se vuelva útil para mi vida o la de otros. Y nos resituamos en la vida que sigue, aceptamos la posibilidad de seguir adelante sin lo que perdimos.



Vivir los cambios es animarnos a permitir que las cosas dejen de ser para que den lugar a otras nuevas cosas. Hay que vaciarse para poder llenarse. Elaborar un duelo es aprender a soltar lo anterior, que nos suena más seguro, protegido y previsible, dejarlo para ir a lo diferente. Pasar de lo conocido a lo desconocido. Eso nos obliga a crecer, a madurar.


El dolor implica estar en contacto con lo que sentimos, con la carencia y con el vacío que dejó lo ausente. Nos produce tristeza y aunque ésta pueda generar una crisis, permite luego que uno vuelva a estar completo, que suceda el cambio, que la vida continúe en todo su esplendor. Un duelo se ha completado cuando somos capaces de recordar lo perdido sintiendo poco o ningún dolor. Cuando hemos aprendido a vivir sin eso que no está. Cuando hemos dejado de vivir en el pasado y podemos invertir de nuevo toda nuestra energía en nuestra vida presente.

lunes, 21 de junio de 2010

Enseñanzas de la Naturaleza


Enseñanzas de la Naturaleza

Podemos decir que la gran lección que nos transmite la Naturaleza es que la adaptación es el principio básico de la felicidad. Una adaptación entendida en un doble movimiento: transformación y cambio de uno mismo, y de la circunstancia que ha producido el desequilibrio y la angustia. Repasemos las tres lecciones más importantes:

1. Conseguir la armonía dentro de la diversidad

Es la lección principal: la lluvia y el sol, la montaña y la llanura, el día y la noche, el frío y el calor, configuran un conjunto diverso, pero armónico. En eso consiste la felicidad: en la capacidad de armonizar las situaciones más diversas: vida y muerte, salud y enfermedad, alegría y tristeza. Si lo diseccionamos y nos quedamos con un sólo aspecto (generalmente el más negativo) facilitaremos la aparición de vivencias adversas: depresión, ansiedad, etc.

2. La necesidad del ritmo

En la Naturaleza no existe el estrés: todo está medido y programado, incluso los grandes fenómenos climáticos: “después de la tempestad, viene la calma”. Deberíamos copiar ese movimiento rítmico de la Naturaleza. El hombre, por contra, a veces no sabe parar y solamente descansa con más trabajo. Incluso su contacto con la propia Naturaleza lo convierte en trabajo y en definitiva en estrés. Un ejemplo: la persona que en los fines de semana se marcha a la casa que tiene en el campo, pero no disfruta ni del sol ni del paisaje, pues tiene que podar los árboles, cortar el césped, plantar unos rosales y todo ello en un tiempo récord, pues hay que volver pronto para no encontrar la caravana de regreso. Esa persona se ha puesto en contacto con la Naturaleza pero lleva el mismo traje de la gran ciudad: las prisas.

3. Todo es aprovechable

En la Naturaleza no existen “buenos” ni “malos”. Todo está al servicio del universo, en general. Tanto el águila imperial, como el pajarillo del bosque, o el gusano de seda, todos son necesarios para mantener el equilibrio ecológico. Cada uno de nosotros tenemos una misión que cumplir en este gran universo que es la Tierra: nadie es imprescindible, pero todos somos necesarios para que el universo humano siga adelante. El gran reto es que cada uno de nosotros debe encontrar su sitio y comenzar a elaborar su propia felicidad, ya sea en el campo o en la gran ciudad.

Por Emilio Carrillo

martes, 15 de junio de 2010

Sin Manual de Instrucciones




Cuando se te dio el regalo de la vida, se olvidaron de darte un manual de instrucciones. Algunos no lo necesitan. Pero a otros se le ha dado equivocado. Estos últimos ven la vida como algo que los angustia, llena de ansiedad, de miedos y deseos. Esto es el resultado del manual que les ha proporcionado su cultura.
No es la naturaleza la causa del sufrimiento, sino el corazón del hombre lleno de deseos y de miedos que le inculca su "programación" desde la mente.
La felicidad no puede depender de los acontecimientos. Es tu reacción ante los acontecimientos lo que te hace sufrir.
Naces en este mundo para renacer, para ir descubriéndote como un hombre nuevo y La atracción que brota de nosotros no es amor. Eso que llamamos amor es un gusto por si mismo, un negocio de toma y da, y de condicionamientos:

"tanto como me ames te amare". Es una dependencia, una necesidad de lograr una felicidad que nos reclama desde dentro (porque nosotros somos felicidad y hemos nacido para ser felices), pero nuestra propia inseguridad
hace que la reclamemos al exterior y lo hagamos con exigencias, compulsivamente y con miedo de que se escape. Lo manifestamos con un deseo de posesión, de controlar al otro, de manipularlo, de apegarnos a el, por la ilusión de creer que, sin el, ya no podemos ser felices.
El amor de verdad es algo no personal, pues se ama cuando el yo programado no existe ya. Esforzarme por ver como eres tú y comprenderte y aceptarte, tal cual eres: eso es el amor.
Esto no excluye que tenga preferencias. Yo prefiero la relación con personas determinadas porque esa relación es más gozosa, pero esa preferencia ha de dejarme libre para gozar con la amistad de los demás...abrirte a todas las personas y a la vida.
Y cuando amas, no hay nada mas fácil que perdonar a las personas que todo el mundo rechaza y no porque no veas sus fallos, sino precisamente porque los ves como realmente son, de donde proceden y como se parecen a los tuyos, que ya tienes aceptados. Aceptas también no tener razón, escuchando las razones de los demás con interés. Y, sobre todo, sabes responder al odio como amor, no porque te esfuerces en ello, sino como milagro de la comprensión del amor verdadero, que ve a la persona tal cual es.

Estas son las tres señales de estar despierto:
Perdonar, aceptar y responder ante todo con amor.
"¡Cuánto tendríamos que aprender si pudiéramos
pasar una hora o veinte minutos, con el “yo” que seremos!
¡Cuánto tendríamos que decirle al “yo” que fuimos!


Autor desconocido

jueves, 3 de junio de 2010

EL AUTO-RESPETO

El auto-respeto se basa en conocer quién soy; conocer mi ser interior.

Cuando encontramos esa sensación o sentimiento de identidad profunda, sentimos que tenemos un derecho a estar aquí, a existir. Sin esta dimensión de lo trascendente, es muy difícil apreciarnos realmente a nosotros mismos de una manera genuina y sostenible.

Generalmente, basamos nuestro respeto en identificarnos con los aspectos tangibles o más superficiales de nuestra existencia: nuestro aspecto físico, el género, el éxito profesional, nuestra inteligencia, nuestras habilidades, nuestro status social, nuestra nacionalidad, raza, etc. Con tal identificación superficial, nunca conseguiremos un sentimiento estable de auto-respeto, porque las opiniones de las personas cambian. Hoy puede que nos amen, mañana nos rechazarán.

¿Cuál es la consecuencia de depender de tales opiniones? Acabaremos fluctuando todo el tiempo, sintiéndonos positivos cuando nos dicen cosas buenas, y sintiéndonos abatidos cuando nos dicen cosas negativas. Para permanecer estables en nuestro auto-respeto, necesitamos nutrir un entendimiento más profundo de nuestra identidad espiritual y acceder a esas riquezas que están en nuestro interior eternamente, esperando a florecer, como la flor que crece de la semilla.

A medida que nos estabilizamos en tal conciencia, esas riquezas y recursos empiezan a manifestarse. Cuanto más estables estamos en nuestro auto-respeto y espiritualidad, más emanamos lo que realmente somos. Sentimos una profunda sensación de satisfacción y estamos felices de ser lo que somos, tal y como seamos. Nos aceptamos como somos.

Cuando estamos desconectados de nuestras raíces espirituales, nos volvemos dependientes de los demás y, desafortunadamente, a veces malinterpretamos esta dependencia como amor cuando normalmente es sólo una necesidad, o un apego. Cuando esto sucede, la relación no puede ser duradera, porque nos hemos apegado a alguien, sin darle ni espacio ni respeto.
Empezarán a sentirse sofocados porque hemos interferido en su libertad y, finalmente, el resultado de la relación es un sentimiento de "atadura". Sólo cuando el ser está en un estado de auto-respeto completo puede haber libertad en las relaciones.


La autoestima viene del aprecio que sentimos por nosotros mismos. Cuando nos aceptamos tal como somos y valoramos nuestros recursos internos, nuestras virtudes.
Aceptación no es resignación. La aceptación nace en el entendimiento y permite planear el futuro. La resignación empantana nuestra posibilidades.
Cuando sentimos nuestro valor, entonces los demás también nos valorarán. Cuando no nos valoramos a nosotros mismos, ¿cómo podemos esperar que los demás nos valoren?
Si continuamente nos menospreciamos, pensando "no soy bueno" o "no soy capaz" "no valgo nada", quienes escuchen esto empezarán a creerlo. Así que, ¿qué deberíamos hacer?

La palabra clave es "consciencia". A medida que nos volvemos más conscientes, más alertas a nivel espiritual, empezamos a estar en posición de valorar nuestra vida. El efecto de esto es que empezamos a valorar a los demás, comprendiendo que todos tienen su propia posición: ni más alta ni más baja, simplemente diferente. La singularidad de cada uno tiene su valor y cuando reconocemos el valor del ser, desarrollamos confianza en nosotros mismos.

Autor desconocido

martes, 25 de mayo de 2010

POR LA RECONCILIACIÓN SINCERA




Por: Mario Luis Rodriguez Cobos "Silo"

"Estos son días de inspiración y reflexión. Estos son días de Reconciliación. Reconciliación sincera con nosotros mismos y con aquellos que nos han herido. En esas relaciones dolorosas que hemos padecido no estamos tratando de perdonar ni ser perdonados. Perdonar exige que uno de los términos se ponga en una altura moral superior y que el otro término se humille ante quien perdona. Y es claro que el perdón es un paso más avanzado que el de la venganza, pero no lo es tanto como el de la reconciliación.

Tampoco estamos tratando de olvidar los agravios que hayan ocurrido. No es el caso de intentar la falsificación de la memoria. Es el caso de tratar de comprender lo que ocurrió para entrar en el paso superior de reconciliar. Nada bueno se logra personal o socialmente con el olvido o el perdon. ¡Ni olvido ni perdon! porque la mente debe quedar fresca y atenta sin disimulos ni falsificaciones. Estamos considerando ahora el punto más importante de la Reconciliación que no admite adulteraciones. Si es que buscamos la reconciliación sincera con nosotros mismos y con aquellos que nos han herido intensamente es porque queremos una transformación profunda de nuestra vida. Una transformación que nos saque del resentiminto en el que, en definitiva, nadie se reconcilia con nadie y ni siquiera consigo mismo. Cuando llegamos a comprender que en nuestro interior no habita un enemigo sino un ser lleno de esperanzas y fracasos, un ser en el que vemos en corta sucesión de imágenes, momentos hermosos de plenitud y momentos de frustración y resentimiento. Cuando llegamos a comprender que nuestro enemigo es un ser que también vivió con esperanzas y fracasos, un ser en el que hubo hermosos momentos de plenitud y momentos de frustración y resentimiento, estaremos poniendo una mirada humanizadora sobre la piel de la monstruosidad.

Este camino hacia la reconciliación no surge espontaneamente, del mismo modo que no surge espontaneamente el camino hacia la no violencia. Porque ambos requieren de una gran comprensión y de la formación de una repugnancia física por la violencia.

No seremos nosotros quienes juzgaremos los errores, propios o ajenos, para eso estará la retribución humana y la justicia humana y será la altura de los tiempos la que ejercerá su dominio, porque yo no quiero juzgarme ni juzgar... quiero comprender en profundidad para limpiar mi mente de todo resentimiento.

Reconciliar no es olvidar ni perdonar, es reconocer todo lo ocurrido y es proponerse salir del círculo del resentimiento. Es pasear la mirada reconociendo los errores en uno y en los otros. Reconciliar en uno mismo es proponerse no pasar por el mismo camino dos veces, sino disponerse a reparar doblemente los daños producidos. Pero está claro que a quienes nos hayan ofendido no podemos pedirles que reparen doblemente los daños que nos ocasionaron. Sin embargo, es una buena tarea hacerles ver la cadena de perjuicios que van arrastrando en sus vidas. Al hacer esto nos reconciliamos con quien hayamos sentido antes como un enemigo, aunque esto no logre que el otro se reconcilie con nosotros, pero eso ya es parte del destino de sus acciones sobre las que nosotros no podemos decidir.

Estamos diciendo que la reconciliación no es recíproca entre las personas y también que la reconciliación con uno mismo no trae como consecuencia que otros salgan de su círculo vicioso aunque se pueden reconocer los beneficios sociales de semejante postura individual.
En estos días hemos pasado revista a las situaciones que consideramos más importantes en nuestra vida. Si hemos localizado tales momentos y hemos paseado por ellos la reconciliación limpiando los resentimientos que nos atan al pasado, habremos hecho una buena peregrinación hasta la fuente de la renovación y la transformación."

sábado, 15 de mayo de 2010

La mano que te puede ayudar está en el extremo de tu propio brazo


"Soy un meditador exhaustivo, adicción que adquirí en Benares hace ya mas de treinta años, tengo 58 años y comparto mi casa con un hijo de treinta y un años que esta en tratamiento con metadona desde hace dos.

Divorciado desde hacia mas de veinticinco años no conocí la vida familiar, mi trabajo y mis practicas meditativas ocupaban el quehacer cotidiano sin demasiados altibajos... hasta que recibí la terrible noticia del fallecimiento de mi excompañera y madre de mi hijo a quien recibí enganchado a la heroína sin apenas posibilidad de rehabilitación según criterio psiquiátrico.....

Es aquí y en este punto donde mi vida experimento el cambio más brutal que jamás pude imaginar. Desde ese día he aprendido más en dos años que en todo el resto de mi vida. He aprendido que:

+las personas no nacemos personas, sino que nos hacemos día a día;

+en la mayoría de estos casos, la única mano que te puede ayudar se encuentra en el extremo de tu propio brazo;

+el Amor "Es" la mejor cura para todas las enfermedades;

+la Entrega es el método ideal para la realización personal y quien no se entrega no "Es";

+en las situaciones desesperadas lo mejor de ti mismo puede aflorar con mas facilidad que en un curso de terapia intensiva;

+y lo que es mas importante… he comprendido que me queda mucho por aprender por que aun me queda mucho por Dar.

Necesariamente y en el análisis final de esta situación se deduce que si la vida fuese un jardín de rosas las personas seriamos una manada de borregos; que la felicidad se encuentra tras la niebla de la desesperación; que las palabras "tengo un problema" solo son tres palabras a las que inflamos de significados a nuestro libre albedrío; y que la Vida es vida cuando te obliga a enfrentarla de verdad. Hoy no tengo miedo al fracaso, ni miedo al miedo que ya traduzco por experiencia como la forma en que nos sumergimos en nuestra propia debilidad.

Hoy “Soy” y “Estoy” a un mismo tiempo. Hoy Soy “Yo” y se estar al fin “Aquí y Ahora”.

Con todo mi cariño...."

Por: CARLOS GAONA BARTHELEMY



miércoles, 12 de mayo de 2010

LA ESCALERA DEL CRECIMIENTO PERSONAL


La escalera del crecimiento personal
Por: Ligia Mora


Imagina que estás frente a una gran escalera...esta junto a ti esa persona que es importante para ti… (novio/a, esposo/a, amigo/a etc.)...y están fuertemente tomados de la mano...

Mientras están en el mismo nivel… todo está perfecto...es disfrutable. Pero de pronto… tú subes un escalón...pero esa persona no... esa persona prefiere mantenerse en el nivel inicial...ok… no hay problema…es fácil aun así estar tomados de las manos...

Pero tu subes un escalón mas...y esa persona se niega a hacerlo… ya las manos han empezado a estirarse y ya no es tan cómodo como al principio...subes un escalón mas... y ya el tirón es fuerte… ya no es disfrutable y empiezas a sentir que te frena en tu avance...pero tú quieres que esa persona suba contigo para no perderla...

Desafortunadamente para esa persona no ha llegado el momento de subir de nivel... así que se mantiene en su posición inicial...subes un escalón mas...y ya ahí si es muy difícil mantenerte unido...te duele… y mucho...luchas entre tu deseo de que esa persona suba...de no perderla...pero tu ya no puedes ni quieres bajar de nivel....

En un nuevo movimiento hacia arriba....viene lo inevitable...y se sueltan de las manos...puedes quedarte ahí y llorar y patalear tratando de convencerle de que te siga… que te acompañe...puedes incluso ir contra todo tu ser y tu mismo/a bajar de nivel con tal de no perderle… pero después de esa ruptura en el lazo… ya nada es igual....así que por mas doloroso y difícil que sea… entiendes que no puedes hacer más… que seguir avanzando…y esperar que algún día…vuelvan a estar al mismo nivel.

Eso pasa al iniciar tu camino de crecimiento interior. En ese proceso, en ese avance pierdes muchas cosas: pareja…amigos…trabajos…pertenencias...todo lo que ya no coincide con quien te estas convirtiendo ni puede estar en el nivel al que estas accediendo.

Puedes pelearte con la vida entera…pero el proceso así es. El crecimiento personal es eso…personal…individual…no en grupo...puede ser que después de un tiempo esa persona decida emprender su propio camino y te alcance o suba incluso mucho mas que tu...pero es importante que estés consciente de que no se puede forzar nada en esta vida.

Llega un momento...en tu escalera hacia convertirte en una mejor persona...en que puedes quedarte solo/a un tiempo...y duele…claro que duele..y mucho...pero luego, conforme vas avanzando..te vas encontrando en esos niveles con personas mucho mas afines a ti…personas que gracias a su propio proceso...están en el mismo nivel que tu y que si tu sigues avanzando…ellos también..

En esos niveles de avance ya no hay dolor…ni apego…ni sufrimiento...hay amor...comprensión…respeto absoluto...

Así es nuestra vida amigos/as...una infinita escalera...donde estarás con las personas que estén en el mismo nivel que tu...y si alguien cambia...la estructura se acomoda.

Me costó mucho soltarme...aun después de una fuerte ruptura seguía viendo para atrás....esperando un milagro...y el milagro apareció...pero no de la manera en que yo hubiera supuesto...apareció bajo otros nombres..otros cuerpos…otras actividades....perdí a una amiga…y gané a 20 mas....perdí un mal trabajo y ahora tengo un excelente trabajo y con oportunidades de tener mas de lo que soñé alguna vez....perdí un auto que no me gustaba y ahora manejo el auto de mis sueños...perdí a un hombre al que creí amar...para darme cuenta que ahora lo que tengo en este momento de mi vida...ni siquiera podía soñarlo hace unos cuantos meses....

Cada pérdida...cada cosa que sale…es porque así tiene que ser...déjales ir…y prepárate para todo lo bueno que viene a tu vida...tu sigue avanzando y confía...porque esta escalera es mágica y si no me crees...porque no lo compruebas por ti mismo/a?

Ahora todos podemos entender porque nos encontramos con diferentes personas en la vida y porque otras se quedan atrás.

lunes, 3 de mayo de 2010

MANDALA INTUITIVO EN QUITO!!



Mi experiencia con el taller de Mandalas : Por Ma. Elena Ortiz

“Realmente fueron momentos especiales y hermosos de autoconocimiento y paz.
Los mandalas ordenan y aquietan la mente, descubriendo nuestra belleza interior y dando respuestas para resolver conflictos que nos aquejan. Cada clase es un despertar, una revelación, un camino hacia nosotras mismas.”



Mi experiencia con el taller de Mandalas: Por Sarah Granja

"Hacer mandalas ha sido como dar agua fresca al alma, descubrir donde hay una vertiente de agua de vida. Es una forma tan sutil y suave de hablar con uno mismo".

http://mandalaintuitivo.wordpress.com

viernes, 30 de abril de 2010

Integración con los demás en lo viejo y en lo nuevo


INTEGRACIÓN CON LOS DEMÁS
Por: Susana Guerini
MOMENTO ABSOLUTO

En lo viejo

-No nos respetamos ni nos reconocemos con Seres iguales, nos catalogamos según lo que hacemos o lo que poseemos y caemos en una discriminación según la raza, según el género, según la situación económica, según dónde vivimos, según cómo hablamos, cómo nos vestimos, según el camino que hemos tomado.

-No tratamos a los demás como queremos que nos traten. Vivimos en un estado de derecho en el que el dinero, el poder y el ego mandan y ordenan.

-Creemos que estamos separados de los demás. No nos podemos ver en los otros. Los otros significan competencia y rivalidad. No sabemos que todos estamos conectados y que lo que hacemos a los demás nos estamos haciéndolo a nosotros mismos.

-Tenemos muchos desencuentros, o encuentros “amigables” desde nuestros disfraces. No existe un encuentro real y auténtico con el otro. Nos comunicamos con los otros desde nuestros personajes impuestos, ocultando quiénes somos realmente y haciéndolo para poder sentirnos pertenecidos.

-Vivimos tratando de complacer a los demás, tratando de ser ese alguien que no somos, tratando de ser reconocidos, tratando de ser aceptados por los demás.

-Censuramos y emitimos juicios contra el otro constantemente. No queremos comprender al otro y evitamos saber profundamente del otro, de cómo se siente, de cuáles son sus necesidades. Culpamos a los demás por lo que vivimos. Juzgamos a los demás según la escala de valores que llevamos dentro.

-Vivimos en caos y desorden bajo leyes y reglas humanas y desconocemos principios que rigen el universo.


En lo Nuevo

-Nos respetamos y nos reconocemos como Seres iguales en donde no hay discriminación sino valoración por la diversidad.

-Tratamos a los demás como queremos que nos traten. Vivimos en un estado de valoración del Ser sin catalogarlo.

-Sabemos que estamos todos conectados, podemos vernos en los otros y sabemos que el otro forma parte de uno mismo. Vivimos en mutua colaboración y apoyo.

-Logramos tener encuentros auténticos y conscientes, sabemos que a través del otro aprendemos y evolucionamos. Nos comunicamos con los demás desde nuestro Ser y nos sentimos pertenecidos a una gran familia, a una gran hermandad.

-No emitimos juicios, no suponemos, no culpamos. Tratamos de entender cómo se siente el otro y qué necesidades tiene. Miramos a los demás con amor sin interferir y ayudándolo solamente con la Verdad.

-Reconocemos y seguimos reglas y principios cósmicos que rigen el universo.

sábado, 17 de abril de 2010

UN CLAVO SACA OTRO CLAVO

Hubo una vez un hombre que no tenía pinzas y necesitaba
sacar un clavo de una gruesa tabla de madera. Pasó mucho rato pensando la manera de sacarlo y cuando iba a desistir se le ocurrió una idea.
Tomó otro clavo y la clavó sobre la punta del que quería sacar
y de esta forma el primer clavo salió del otro lado de la tabla.


A veces tenemos un odio, un dolor, un resentimiento que hemos estado tratando de sacar de nuestros corazones y no hemos podido por lo arraigado y profundo que se encuentra.


Existen otros clavos que podemos usar para sacar
esos primeros que nos lastiman tanto:


* El rencor con el Perdón...


* El odio con el Amor...


* La tristeza con la Alegría...


* La inseguridad con la Confianza...


* La ira con la Paz...


* La auto lástima con la Aceptación...


Y tú... ¿cuál es el "clavo" que no has podido sacar?...


¡No importa cuál sea, debes saber que tú no tienes
por que tenerlo clavado!


Si tú te abandonas en el Señor,
si tú sueltas los procesos de la vida que te crean
depresiones, preocupaciones, angustias, rabias, esos acontecimientos que llamas 'problemas' y que no son otra cosa que enseñanzas, verás como las cosas sí tienen solución, verás como le encuentras una rápida salida; sólo porque no los conviertes en el 'eje de tu vida'.

Si lo ves así y dejas de llamarlo problema, ya has ganado el 50% del trabajo.

miércoles, 10 de marzo de 2010

EL ARTE DE VIVIR

Querid@s Compañer@s de viaje

Maité Pardo nos dá este maravilloso mensaje del arte de vivir. Y es que la vida te prueba a ser creativ@ con todas las situaciones que se nos presentan día a día. Mientras más conciencia más co-creadores podemos ser de nuestra vida. Cuántos momentos hemos tenido en donde nos preguntamos: ¿es esto la vida? ¿hay algo más? y nuestro corazón responde: "debe haber algo más que esto".

Es justamente lo que Maité nos explica cuando habla de que tenemos un sentimiento inexplicable de que fuimos creados para algo más y que nuestros deseos del Alma están dormidos y escondidos en nuestro corazón, adormitados por las creencias limitantes y tantos conceptos y condicionamientos con los que hemos sido educados.

La vida como maestra, las situaciones y relaciones como un campo de entrenamiento en este planeta Escuela.
Y como bien dijo Hortencia Galvis:
"El desarrollo espiritual no llega como resultado de: ORAR, MEDITAR, O DEDICARSE A HACER OBRAS DE CARIDAD, la espiritualidad no es un conjunto de técnicas. La maestría espiritual consiste en SER una expresión permanente de amor. La vida es nuestra ESCUELA DE AMOR y en todo momento nos brinda una oportunidad de aprendizaje

Espero lo disfruten

Susana G.
Momento Absoluto




El arte de vivir

Porque a estas alturas ya ninguno de nosotros dudará que vivir es un verdadero arte, verdad? Arte como acto de creación del que somos responsables (con lo que esto trae de buena noticia y también de trabajo). Vivir, que no sobrevivir a nuestras circunstancias y a “lo que nos pasa”. Vivir, que supone aventura apasionante y riesgo. Vivir es un arte, sí pero solo para hombres y mujeres que tienen el valor de comprometerse con la Vida. Gracias a ellos, el mundo será un lugar mejor para todos y nuestra especie avanzará un paso, un pasito más, en su proceso de evolución.


Hablemos entonces de ti, de ese tú posible, que tiene un sentimiento inexplicable de que fue creado para algo más, de que su vida tiene un propósito mas elevado.

Hablemos, sólo si quieres, sobre ti mismo, sobre mi misma. Sobre lo que ya somos y sobre aquello que queremos llegar a Ser y duerme escondido en lo más profundo de nuestro corazón.

Vivir es un arte, sí pero solo para hombres y mujeres que tienen el valor de comprometerse con la Vida. Gracias a ellos, el mundo será un lugar mejor para todos y nuestra especie avanzará un paso, un pasito más, en su proceso de evolución

El ser humano tiene el potencial de efectuar cambios conscientes y positivos en si mismo y en la sociedad, a menudo este potencial duerme bajo años de condicionamientos, de educación, de miedos y creencias limitantes. Nuestra mente, nuestra emoción, ocupada por el ego, ha creado “carreteras psicológicas” que nos hacen repetir patrones de sufrimiento e infelicidad para nosotros mismos y para los demás… Arropados por estos condicionamientos nos sentimos seguros, cómodos, eso hace que estas “carreteras mentales” sean fáciles de transitar y vamos recorriéndolas una vez tras otra a pesar del dolor… pero estamos en un momento histórico en que ya no podemos continuar dormitando, ya no podemos seguir autocompadeciéndonos por nuestra mala suerte, ya no podemos excusarnos en que “somos así”. No es momento de escondernos, ni de ceder y tirar la toalla.

Nuestro planeta llama a gritos a seres humanos que se atrevan a marcar la diferencia, con sus palabras, con sus actos, con su vida… quizá sean, seamos, seres anónimos que no salimos en la prensa… pero de seguro que aquellos que se atrevan a dar un paso adelante serán seres conscientes que darán testimonio de que es posible que la semilla de luz que somos brille cada vez más alto y más claro.

Es el momento del aquí y ahora. Aquí y Ahora tenemos el mejor campo de aprendizaje y desarrollo que hemos podido imaginar.

Aquí, en el lugar donde estamos: nuestro trabajo, familia, amigos, pareja… las relaciones son el campo de entrenamiento… podemos meditar en soledad durante años y sin duda llegaremos a nuestro centro de serenidad y equilibrio, pero de seguro, la validez de nuestro trabajo interior se prueba en el día a día, en el instante presente en que encontramos unos ojos frente a los nuestros, una mirada que nos cuestiona, un idioma que quizá no hablamos, una palabra que duele, una opinión diferente a la nuestra… Es ahí, donde realmente aprendemos, donde elegimos quienes somos. Alguien que no recuerdo decía “somos lo que somos por los encuentros que hemos tenido”, y yo añadiría: sobre todo, somos lo que somos por lo que hacemos con los encuentros que hemos tenido…

Ahora, en este instante, que es el único que existe, ni ayer ni mañana tienen el poder de transformarnos, de hacernos diferentes, de enseñarnos algo, el pasado no está “es humo”, el mañana aún no lo conocemos, es una fantasía. Solo en el ahora somos. Ahora también es este momento histórico que vivimos, con sus circunstancias y con sus características propias. Vivimos la era de la comunicación, hoy más que nunca sabemos lo que pasa en cada rincón del mundo (aunque la información es sesgada y parcial, está claro que hay información). Somos una red de relaciones: lo que sucede en el lugar más recóndito y alejado del planeta nos afecta y nosotros lo afectamos. Hay un inmenso campo grupal del que formamos parte en este mismo instante. Nosotros somos el todo y el todo está en nosotros.

martes, 2 de marzo de 2010

RECOMENZAR


Recomenzar por:
Yolanda Silva Solano

Recomenzar debiera ser nuestra gran premisa, para que el día que vamos a vivir fuese diferente a todos los anteriores, porque lo que cansa y agota es la monotonía de hacer siempre lo mismo, la rutina diaria es la gran causa del estrés que tantas personas sufren hoy en día.
Recomenzar es hacer tal vez lo mismo, pero en otra forma, con otro estado de ánimo, porque sin duda que son nuestros pensamientos y sensaciones los que marcan nuestros actos, porque “el poder de toda idea yace no en ella en sí misma, sino más bien en la intensidad de su atracción o rechazo” 1005


Si lo que tenemos que hacer, lo hacemos de malas ganas se nos va a hacer mucho más aburrido y difícil el realizarlo, porque nuestro yo interno va a estar dividido entre el deber y el deseo, provocando nuestra propia entropía, nuestro propio desorden emocional.

Si por el contario, nuestro ánimo es positivo, si nos sentimos hijos de Dios y como tales estamos convencidos que “todas las cosas son sagradas en la vida de los que son conducidos por el espíritu” 1732 tomaremos nuestros quehaceres diarios y rutinarios como algo diferente, porque a todo lo que se le pone amor cambia de color, porque la vida no es esperar que las cosas cambien por si solas, sino ser nosotros los propios artífices de estos cambios.

Leí una frase que me encantó y dice que “la vida no es esperar que pase la tormenta, sino que es aprender a bailar bajo la lluvia.” Es aprender a buscarle el lado bueno a lo que nos ocurre y encontrar el resquicio legal para ser feliz, aún en medio de la tormenta.

Debemos esforzarnos en hacer realidad esa otra frase tan usada, pero tan poco realizada, como es “eres dueño de tu destino” Para que ella se haga realidad debemos aprender a usar nuestro ingenio para descubrir como podemos crear lo que en verdad queremos y luego tener una gran perseverancia para conseguirlo, en donde nuestro autodominio sea quien nos diga la senda que debemos seguir, porque él es “la medida de la naturaleza moral del hombre y el indicador de su desarrollo espiritual” 1609

Aprender a bailar bajo la lluvia, significa saber aprovechar las cosas aparentemente malas que nos suceden y transformarlas en algo positivo. Es cierto que hay cosas que escapan a nuestro control y que no podemos cambiar con un chasquear de dedos, pero lo que sí podemos cambiar siempre, es el swich de nuestros pensamientos, de nuestra disposición de ánimo para afrontar las dificultades, no viendo en ellas un fracaso, ni mucho menos un castigo, sino más bien una nueva oportunidad, que la maestra Vida nos regala para que aprendamos de ella y crezcamos en amor y sabiduría.

“La experiencia espiritual personal, es un solvente eficaz para sortear las dificultades humanas. La religión no elimina ni destruye los problemas, pero los disuelve, los absorbe, los ilumina y los trasciende” 2093 y nos permite ver el ángulo positivo a lo que en apariencia es negativo.

Iniciar una obra, es relativamente fácil porque estamos llenos de fe y entusiasmo, pero perseverar en ella y recomenzar la tarea a pesar de los obstáculos o de la rutina, requiere del esfuerzo de nuestro autodominio, que es el acicate que nos ayuda a proseguir, por eso Jesús nos dijo que: “el que sepa gobernarse a sí mismo, es más grande que el que conquista una ciudad” 1609

La perseverancia forma el carácter que impide que nuestros deseos desaparezcan al menor obstáculo que se nos presente, recurriendo a la paciencia y constancia hasta conseguir lo que nos hemos propuesto, sabiendo que en ninguna de nuestras luchas estamos solos, porque el espíritu que en nosotros mora siempre está dispuesto a ayudarnos a sacar fuerzas de flaquezas.

Debemos también considerar, que todo tiene un tiempo de gestación, hay que darle tiempo al tiempo para que no nos invada la impaciencia pues ella es muy mala consejera, tanto en el plano material como en el espiritual. “Hay que aprender a darle tiempo al tiempo. Naces en el mundo, pero no hay ansiedad ni manifestación de impaciencia alguna, capaz de hacerte crecer. Sólo el tiempo es capaz de madurar la fruta verde del árbol y en la naturaleza, cada estación sucede a la anterior.” 1434 “Jamás en su ascenso al Paraíso, te ganarás nada intentando impacientemente eludir el designio divino establecido, mediante atajos o invenciones personales” 846

A veces nos desilusionamos porque nuestros esfuerzos por dar a conocer la Verdad pareciera que no surgen ningún efecto, y nos olvidamos que Jesús nos dijo: “este nuevo reino es semejante a una semilla que crece en tierra fértil. No alcanza rápidamente su plena fructificación. Hay un intervalo de tiempo entre el establecimiento del reino en el alma del hombre y la hora en que el reino madura hasta llegar a la plenitud de la justicia perdurable y la salvación eterna.” 1536

Recomenzar es muy similar a ese renacer que Jesús nos dijo que era indispensable para entrar en su Reino, así es que pongámosle toda nuestra fuerza y entusiasmo para que nuestros días sea siempre un recomenzar una nueva vida que nos acerque más y más a nuestra amistad con Dios.

No estemos a la espera impaciente de los resultados rápidos, dejemos que el tiempo germine nuestra siembra sin por eso abandonar la siembra, porque no basta sembrarla, también hay que saber darle el riego adecuado. Si así lo hacemos podemos estar seguros que “el fruto que no recibamos por nuestra siembra en este mundo, lo recibiremos en el venidero” 1443

Recomenzar es no perder nunca nuestra capacidad de asombro y poder ir más allá de lo aparente, como lo hacía el Principito en ese tierno relato de Antoine de Saint Exupéry que no es sólo un cuento para niños, sino para los adultos que tienen ojos para Ver.

Recomenzar también significa dejar atrás el pasado, porque a cada día le basta su propio afán. ¿De qué sirve seguir cargando la mochila de cosas inútiles y desagradables?

Abramos las ventanas de nuestra alma, dejemos entrar el aire fresco del optimismo, el sol del amor y nos daremos cuenta como somos capaces de ver todo el entorno con otros ojos… Si dejamos que la vida nos sorprenda cada día, descubriremos cuan felices podemos ser y cuanto podemos entregar a los demás, porque el “que quiere tener amigos, debe mostrarse amistoso”

jueves, 4 de febrero de 2010

SENTIMIENTOS Y COMUNIDAD


Qué es lo que realmente constituye una comunidad?

Por Demian zur Strassen

¿Qué es lo que le permite estar unida y crecer?

Aparte de una visión de comunidad compartida, es la Cercanía, la Amistad íntima, la Confianza, el Amor que fluye entre los miembros que va creando un campo energético de compenetración. Ese campo de energía compartida es el corazón de una comunidad. Es lo que le permite estar unida de una forma auténtica y sin importar la diversidad entre los miembros.

¿Cuál es el factor más destructivo para una comunidad?


La cercanía entre los miembros puede provocar muchos sentimientos en el día a día de la vida comunitaria. No solamente confianza y amistad, si no también competencia, celos, resentimientos etc. Si los miembros no saben como procesar esos sentimientos, si no saben como integrarlos a su sentido de bienestar, van a distanciarse internamente de los demás miembros, y la comunidad empieza a desmoronarse. Pronto habrá solo dos opciones: O la comunidad trata de mantenerse por medio de una ideología, de jerarquía y reglas opresoras, o la comunidad se disuelve porque los miembros se van. En ambos casos el corazón viviente de la comunidad ha muerto.
La capacidad de Integración

Aparte de nuestro don de sentir también todos contamos con nuestra capacidad innata de procesar e integrar toda clase de sentimientos. Pero normalmente todos hemos estado sometidos a una cultura que nos hizo percibir cierta clase de sentimientos como negativos y desagradables. Además, en vez de enseñarnos como desarrollar nuestra capacidad innata de integración, nos ha enseñado a reprimir los sentimientos llamados “negativos”. Eso es la raíz de la separación de nosotros mismos y por ende de los demás. Eso es la raíz de por qué muchos intentos de comunidad fracasan o nunca logran desarrollar todo su potencial liberador.

Una comunidad tiene que ayudar a sus miembros a desarraigar los conceptos opresores en cuanto a los sentimientos y tiene que ayudarles a desarrollar su facultad innata de Integración Emocional. Un buen método para eso es el A.F.I., que se llama así por ser justamente la “Aplicación de la Facultad Integrativa”.